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jueves, 5 de enero de 2017

Create Art

"Everything exytaordinary is painful, broken or destroying. Take this: a shooting star is a rock on flames, traveling across the space to its own death; every artist was completely insane, look at Van Gogh, or read Goethe's pain, none of them was sane. A broken glass creates unbeliavable forms and rainbows with the light that shines throught it.
We see beauty in other people's pain and suffering ours seem useless and dark, but notice your eyes after you cry, they may seem puffy and ugly, but stare deep inside, a whole world appears in that shiny mess.
I'm learning to love my pain, I've found oceans in my tearing eyes, I got lost in the mirror amazed by those waves. I take pictures of broken things and find art in it, maybe I got to the point that I'm so messed up that I can create art"
La imagen puede contener: una o varias personas
Get dirty - By Kath. B
             Kath.  B.

domingo, 1 de enero de 2017

Al Encuentro de Mr. Banks

Resultado de imagen de al encuentro de mr banks¡Feliz año nuevo a todos! Espero que todos lo pasaseis muy bien anoche y que despidierais bien el año que se va. Para celebrar el nuevo año os traigo una de mis películas preferidas: Al Encuentro de Mr. Banks. 
El film de 2013 tiene por protagonistas a dos grandes del cine: Tom Hanks y Emma Thompson. Esta pareja interpreta a Walt Disney y P.L. Travers, quienes protagonizaron una historia que duraría 20 años en la vida real. Esta es la que se relata en las dos horas y seis minutos que dura el metraje en la que Disney intenta por todos los medios posibles contentar a Travers, la autora que creó a la más famosa niñera de la ficción: Mary Poppins, ya que si hay algo que no contenta a la escritora, esta se negará a dar los derechos y todo el trabajo de la factoría habrá sido en vano. Esta tensa relación entre ambos genios mostrará el complejo proceso de creación de una de los clásicos Disney y la cantidad de objeciones que puso la creadora. Gracias a esta película descubrimos que esta, en un principio estaba totalmente en contra de que fuese un musical, pero el excelente trabajo del equipo musical compuesto por Richard y Robert Sherman (Jason Schwarth y B.J Novak) consiguió convencerla. Sobre lo que no se le pudo convencer fue sobre la inclusión de animación, de hecho, cuando se enteró de la famosa secuencia de los pingüinos de dibujos animados se enfadó tanto que se negó a dar los derechos, abandonó los estudios Disney en California y se volvió a su casa en Londres.
Siguiendo con mi costumbre de no destripar la historia, para no quitaros la ilusión de ver la película, solo comentaré los detalles que más me hayan gustado o llamado la atención:
En primer lugar, la coexistencia de dos tramas paralelas, que como dijo alguien a quien le tengo mucho cariño, que se juntan al final en un punto, mantiene al espectador buscando conexiones hasta el final.
Resultado de imagen de tom hanks disneyEn segundo lugar, la interpretación de Hanks como Disney es magistral, no solo por el parecido físico que es más que razonable, sino por la precisión a la hora de crear el personaje. Una de las cosas más características del magnate de los dibujos es que siempre tosía cuando iba por el pasillo de los estudios, para avisar a todos los trabajadores de su presencia; igualmente en la película, antes de que Hanks entre en una habitación donde se está trabajando se escucha una tos fingida que viene de fuera de la misma. 
Emma Thompson, por su parte, crea una coraza al rededor de Pamela que la hace fría e impenetrable, desagradable y borde durante todo el tiempo, sin motivo aparente. El espectador vivirá las pequeñas victorias del equipo creativo de la película ante el muro de la escritora como propias.
Por último, hay una escena que me gusta demasiado como para no comentarla: En un intento desesperado por contagiar a Travers de la magia Disney, Walt la lleva, sin que ella lo sepa, a Disneyland a pasar el día. De este modo se produce una secuencia de las más bonitas que he visto: el mismísimo Walt Diney paseando por el mundo que él creó, entre gente atónita y encantada de verle.
Imagen relacionada
Disney y Travers (Hanks y Thompson) paseando por Disneyland
Como habréis notado, no he hablado sobre la segunda historia de la que trata la película, así tenéis una trama sin despiezar.
Espero que si la veis os guste tanto como a mí (os dejo el trailer abajo) y que empecéis el año con toda la magia y el buen rollo del mundo, nos vemos pronto cinéfilos.

martes, 9 de agosto de 2016

Un invierno en la playa.

Hola queridos cinéfilos, aquí me hallo de nuevo para recomendaros otra película para ver una noche al fresquito. La recomendación de hoy tiene por título Un invierno en la playa y trata sobre una familia compuesta por un padre y sus dos hijos, pero realmente no está enfocada en la vida en común de estos, sino que se centra en sus vidas personales, creando tramas en paralelo.
El padre, Will, es un escritor medianamente famoso que ha publicado ya varios libros, pero la separación de su mujer le obsesiona hasta el punto de espiarla junto a su nueva pareja.
La hija mayor, Samantha, (Lily Collins) sigue el ejemplo de su padre y va a publicar su primera novela. Es una chica directa, clara, pragmática y realista, rechaza el romanticismo pues no cree en el amor.
Rusty, el hermano menor, Nat Wolff, es un chico sensible, bastante introvertido y un romántico empedernido. Al igual que su padre y su hermana escribe, inspirado por su novelista preferido, Stephen King.
En definitiva, dejando a un lado el aspecto artístico, es un prototipo de familia desestructurada tras la separación de los padres, pero aunque hace dos años de esta, aún no se ha superado del todo. Sam se niega a hablar con su madre ya que la culpa del dolor de su padre, que la sigue esperando, llegando a colocar un cubierto en la mesa para ella en cada fecha señalada. Por su parte, Rusty, no termina de aceptar a la nueva pareja de su madre aunque hace todo lo posible por normalizar la situación.
Así pues, la historia comienza con Rusty en el instituto, observando a una chica de la que se ha enamorada y, por supuesto, está fuera de su alcance. Sobre las imágenes aparece escrito a mano: “Recuerdo que me dolía, contemplarla me dolía”.  Este hecho me llama poderosamente la atención, pues cuando hacen su primera aparición en pantalla su padre y su hermana también observamos una pequeña frase escrita, pero la tipografía es distinta, aparecen escritas a ordenador, de una manera más distante e impersonal.
De este modo, la historia de Rusty se centra en la chica, una buena chica a primera vista, que sale con un chico popular. El joven se decide a conquistarla impulsado por su padre a vivir experiencias que enriquezcan su vida, en algún sentido, pues como él mismo dice: “Un escritor es la suma de sus experiencias”.
NOMBRE, se ve embarcado en el proceso de pasar página, pero se muestra reticente a ello, ya que confía en el regreso de su ex mujer. Tanto ella, como sus hijos e incluso la mujer con la que tiene una aventura le recomiendan que rehaga su vida, pero no está seguro de querer hacerlo.
La línea de Sam comienza en fiestas donde conoce a chicos y se acuesta con ellos sin ninguna atadura ni sentimientos, hasta que un compañero de clase al que ella ni siquiera recuerda le invita a salir. Desde el principio la respuesta es “no”, pero Louis no está dispuesto a rendirse ante sus constantes negativas y su comportamiento arisco hacia él.
El film es, cuanto poco, interesante y entretenido, además muestra lo mucho que puede cambiar la vida de una persona en solo un año, e incluso la persona puede llegar a cambiar, en algunos aspectos.
También comentar un hecho que me sorprendió bastante, tratándose de una familia de artistas, se toma la sensibilidad como algo negativo, que te anega y te impide vivir plenamente. Siempre se ha considerado a los poetas y escritores en general gente cuya sensibilidad por encima de la media les permitía ver más allá e incluso acercarse a expresar lo inefable, pero también es cierto que la vida actual es bastante más activa y se tienen más en cuenta los hechos que los sentimientos.

En definitiva, os invito a pasar un año con los Borgens, a que celebréis sus victorias y compartáis sus dramas. Os encantarán.

miércoles, 27 de julio de 2016

Yo antes de ti.

Buenas noches queridos cinéfilos, después de una temporadita sin cine hoy os traigo una película de las que sales con los ojos hinchaditos y rojos de la sala. Yo antes de ti se estrenó el pasado 1 de julio en España y está protagonizada por Emilia Clarke, conocida por su papel en la serie Juego de Tronos como Daenerys Targaryen; y Sam Clafflin, protagonista de otras películas románticas como Love, Rosie (que aprovecho y os la recomiendo) y participante de las saga Los Juegos del Hambre en la piel de Finnick Odair.
El film está basado en un best seller que comparte el nombre con la película, he de confesar que no he leído el libro, por lo que no puedo saber cuan fiel le es la adaptación, pero teniendo en cuenta que la guionista es la autora, supongo que le será bastante leal.
 La película trata sobre "Lou", una joven risueña de veintiséis años que nunca ha salido de su pueblo. La historia comienza cuando es despedida de la cafetería en la que trabaja y se ve obligada a buscar un nuevo empleo, pues vive con sus padres y su hermana mayor, que es madre soltera; y necesitan el dinero, ya que su padre está en paro. Tras un par de intentos fallidos en otros empleos acude a una entrevista para cuidar de el hijo de la familia más poderosa del pueblo, los Traynor, que se quedó tetrapléjico en un accidente. Así pues la joven y Will se ven obligados a convivir, siendo totalmente distintos e incluso se podría decir que incompatibles. Ella es habladora, despreocupada, extravagante, con un peculiar gusto para la moda, pero sin grandes ambiciones o sueños, mientras que él es callado, arisco y la mayoría del tiempo borde y sarcástico, pues antes del accidente era un apasionado de la aventura y el deporte, y ahora se ve encadenado a una silla.
La trama puede parecer previsible y, en algunos aspectos, lo es, pero incluye diversos giros inesperados que mantienen al espectador en vilo hasta el final. Aunque está clasificada como drama, el humor juega un papel esencial ya que la mayoría del tiempo lo pasas riendo por situaciones incómodas y cómicas o comentarios perspicaces, lo que hace mucho más llevadera la tensión que genera desde el inicio la discapacidad del joven.
Aunque la película incite al llanto y, de hecho, la sala entera acaba sorbiéndose los mocos en un punto u otro de la película, se sale con una sonrisa en la cara y una sensación reconfortante e inspiradora, pero no diré por qué.
Dejando a un lado la magnífica interpretación de ambos protagonistas, de la familia de ella y de su novio, Patrick, quién también genera conflicto, para los fans de Juego de Tronos os dejo unos datos curioso que seguro os sacan una sonrisa: El más relevante y obvio es que el padre de Will es interpretado por Charles Dance, el mismísimo Tywin Lannister, a quien nos extraña ver tan cordial junto a la madre de dragones. Además, el doblaje de Patrick es el mismo que el de Sam, por lo que si cerramos los ojos y los escuchamos hablar nos transportaremos a los siete reinos.
Por otra parte, si la historia de por sí no fuese suficientemente lacrimógena, la banda sonora corre a cargo de nuestro querido Ed Sheeran que le da su toque romántico y melancólico al film.
En conclusión, la película supone una brecha en el género romántico, donde abunda la creencia de que el amor lo soluciona todo y que si dos personas se quieren todo lo demás terminará por salir bien, pues aunque hay muchísimo amor, ternura y cariño, no olvida lo dura que puede ser la vida.

Aquí os dejo el trailer para que le echéis un vistazo y, si decidís ir a verla, no olvidéis los pañuelos, hacedme caso.
https://www.youtube.com/watch?v=28EKEXmkcJE

sábado, 9 de julio de 2016

La liga de los hombres extraordinarios.

La entrada de hoy va dedicada a los lectores de los clásicos, ¿por qué? porque no siendo esta película una adaptación de una novela, los lectores la disfrutarán como nadie.
Todo comienza en la Inglaterra victoriana, donde unos supuestas bandas alemanas cometen varios crímenes haciendo uso de una avanzada tecnología, para la época. En diversos países europeos se perpetran fechorías similares, por lo que el Imperio Británico se dispone a tomar cartas en el asunto.
Así pues "M"(Richard Roxburgh), envía a África a un emisario para que lleve de vuelta a Londres al aventurero Allan Quatermain (Sean Connery). Una vez en la capital británica, M le explica su intención de formar una liga de hombres extraordinarios que estarán encargados de eliminar a "El Fantasma", quien dice ser el autor de todos los altercados.
De esta manera comienza el reclutamiento de los participantes de este peculiar grupo, entre los que encontramos al Capitán Nemo(Naseeruddin Shah), capitán del único submarino del mundo, el Nautilius; Rodney Skinner(Tony Curran), un experto ladrón que robó un suero de la invisibilidad y trabaja para el gobierno a cambio del antídoto, y la científica Mina Harker(Peta Wilson), quien tras una mala experiencia con su marido en Transilvania se convirtió en vampiro. Todos ellos realizan una visita al misterioso Dorian Gray(Stuart Townsend) para pedirles que se una a ellos, este en un principio rehúsa, pero tras un ataque de El Fantasma en su propio domicilio, acepta la oferta. Para finalizar y completar el grupo, la liga hace un viaje a París para disuadir a el doctor Jekyll(Jason Flemyng) de que los acompañe en esta aventura. Además, aunque no entraba en los planes, el americano Tom Sawyer luchará codo con codo con el grupo.
El siguiente paso es trasladarse a Venecia para impedir que, con explosivos, la reduzcan a escombros en el mar. La tensión entre los viajeros aumenta cuando se encuentra lo que, en un principio, parece pólvora en la sala de mandos del submarino y al doctor Jekill le desaparece un de sus pócimas que le hacen transformarse en la aberración que es Mr. Hyde. Todos sospechan de Skinner desde un principio, pero ¿acaso todo es lo que parece?
Como habrán podido observar, ninguno de los personajes es desconocido a quien ha leído los clásicos de la literatura.
Allan Quatermain es un cazador de elefantes que protagoniza la novela Las minas del rey Salomón.
El capitán Nemo pertenece a la mundialmente famosa serie de novelas Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne.
Mina Harker está sacada directamente de Drácula de Bram Stoker, ella y su marido fueron a Transilvania donde conocieron al eterno vampiro.
El doctor Jekill/ Mr. Hyde, son los personajes principales de la novela corta El extraño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde.
Dorian Gray es el protagonista de la obra El retrato de Dorian Gray, en la que el joven le vende su alma al diablo a cambio de la eterna juventud. Así, en lugar de envejecer él, lo hace su retrato. ¿Jugará esto un papel importante en las aventuras de la liga?
Por último, Tom Sawyer fue creado por Mark Twain en Las Aventuras de Tom Sawyer, pero en la película se refieren a él como Agente Sawyer.
¿Habrá más personajes literarios escondidos entre los personajes de la película? ¿Quién será el traidor? ¿Salvarán Venecia? Para todas estas preguntas solo tengo una respuesta: Vayan y vean la película.

martes, 28 de junio de 2016

Fragmentos.

¿Cuantas veces hemos creído que nos romperíamos en pedazos? Nos hemos visto esparcidos por el suelo, prescindiendo de trocitos diminutos cada vez que nos recomponemos, perdiendo parte de lo que somos para ser alguien ligeramente diferente. Y así vamos cambiando, evolucionado, intentando no desprendernos de más partes.
En todo este proceso siempre aparece gente que quiere arreglarte, que te asegura que te arreglará, pero en vez de eso arranca trozos que no querrías haber perdido. He llegado a la conclusión de que no necesito ni quiero que me arreglen, pues esos pedazos desmenuzados, con grietas, que ya apenas encajan es lo que me hacen ser yo e intentar cambiarlo sería crear una persona. Así que no, muchas gracias al pegamento, encontraré la manera de ser feliz abrazando los fragmentos de la persona que un día fui.

                                                                                                                         Kath. B.

domingo, 26 de junio de 2016

Tic tac.

Tic tac, tic tac, tic tac, la noche lo amplifica todo, lo que durante el día parece no existir, al anochecer lo ocupa todo. El reloj no me deja pensar, que tampoco quiero hacerlo, la noche confunde, distorsiona, magnifica... Durante la noche relucen los miedos, inseguridades, como las estrellas que necesitan de la oscuridad para brillar.
Tic tac, tic tac, ves las horas pasar con la mirada perdida en lo infinito del techo. Recuerdos olvidados y frases mal dichas forman torbellinos que arrasan con la calma, que aceleran el pulso, que entrecortan el aliento.
Tic tac, tic tac, la sal moja la almohada, los puños agarran con frustración las sabanas y los gritos arden en el fondo de la garganta queriendo salir a toda costa.
Tic tac, tic tac, morfeo te abandona y no ves el momento  en el que este mundo desaparezca para encontrar otro nuevo, en el que liberarse de todo lo que nos quita el sueño en este.



                                                                                                                        Kath. B.

sábado, 25 de junio de 2016

TIERRA.

Con motivo de la noche de san Juan los grupos de teatro de Armilla (jóvenes y adultos) y el de Gabia se unieron para llevar a cabo una celebración, pero la suya fue pagana. Esta tribu indígena se prepara para celebrar la llegada del solsticio de verano cuando sin previo aviso la sacerdotisa recoge una misteriosa luz del cielo que lo cambiará todo. Por su parte dos jóvenes descubren lo que es el amor, pero su felicidad se ve interrumpida por la desaprobación de los suyos, que no solo intentan separarlos sino que se disponen a sacrificarla a ella a los dioses.
Esta apasionante obrita, la cual es más larga de lo que se representó la noche del  por problemas de tiempo, no consta de diálogo alguno, sino que los cuerpos de los participantes son los que hablan al público. La historia se ameniza y se sigue mediante una excelente banda sonora, en la que encontramos temas como Obertura Mdxx de Mago de Oz o Theology/Civilization de Basil Poledouris,
Por su parte, el elenco vestía con gracia un ligero vestuario hecho a mano por los mismos, pero lo más destacable sin duda eran los dibujos y patrones hechos con barro que adornaban sus pieles y los diferenciaban de cualquier otra tribu. Hay que destacar tanto el riesgo que corrieron los participantes, que más de una vez se vieron a los pies del escenario o que realmente llegaron a caer por culpa de un resbalón traicionero (nada de gravedad y todo regado con risas), como el gran trabajo y esfuerzo de todo el mundo que se vio recompensando por la total atención del público.
En definitiva, TIERRA demuestra una vez más que las palabras no siempre son necesarias para contar una historia que quedará marcada en el recuerdo de todos aquellos que asistieron a esta primitiva celebración de la vida.
Sobra decir que las artes escénicas volvieron a ejercer de elemento aglutinador entre personas que si se conocieron un lunes, el jueves ya han forjado una gran amistad.
Avisar, además, de que el grupo de Gabia ya trabaja en la segunda parte de TIERRA, AIRE. Si teneís la oportunidad, no os lo perdáis u os arrepentiréis.






viernes, 24 de junio de 2016

Caricias.

Caricias, ¿qué son? Técnicamente son el roce cariñoso de una mano, técnicamente. Pero, ¿cuántos tipos de caricias hay? Las nerviosas, las primeras, aquellas en las que ambas pieles se sacuden ante el contacto; las de "mírame" que terminan en el mentón elevándolo para invitar a la otra persona a alzar la vista; la que alarga la despedida, presionando con suavidad la mano contra la cara, resistiéndose a separarse; la involuntaria que se escapa de los dedos por una gravedad alternativa a la de Newton; la juguetona que busca las cosquillas; la artística que pinta los contornos del cuerpo...
Hay tantas maneras de acariciar a alguien, pero lo más curioso es que quien quiera que lea esto, donde y cuando sea, estará pensando en un tipo de caricia y en unas manos específicas.

                                                                                                      Kath. B.


Redoble.

Para qué describir lo que hay al rededor cuando es lo que menos importa. El leve roce de una nariz contra otra, la mirada que viaja de los ojos a la boca, las manos temblorosas que buscan otra piel. Los segundos se estiran hasta volverse insoportables. Las bocas entreabiertas se gritan a suspiros y los ojos se cierran para centrarse en un único sentido. Pero ese beso no llega, los ojos se abren, las narices se separan y las bocas se cierran. Reaparece el mundo, el silencio ensordece, roto únicamente por el sonido de algo que se rompe por dentro.

                                               Kath.B

Aquarelle.

Montmartre, Paris, febrero. Nubes plomizas amenazan con ahogar a la ciudad y sus habitantes. Unos pocos valientes sacan sus taburetes lienzos y utensilios a la espera de turistas a quienes retratar y, seamos honestos, desplumar.
Jean se sienta en su esquina de siempre, junto a una floristería que cerró ya hace meses, coloca la, ya vieja y desgastada, pero cómoda silla y frente a esta su caballete. Sitúa entre ambos un taburete no demasiado alto, donde se dispone a colocar su más preciado tesoro: sus acuarelas. El joven es plenamente consciente de que su técnica le priva de clientes y ganancias, pues quienes piden ser pintados prefieren tener los resultados cuanto antes, ganando así popularidad el lápiz o el carboncillo. Pero a él no le importa, la infinidad de tonalidades y texturas que puede crear con el pigmento y el agua siempre tendrá prevalencia ante los posibles beneficios.
Tras acomodarse se refugia en su grueso abrigo y se frota las manos con fuerza para intentar alejar el frío que las entumece. Se encaja el basto gorro de lana hasta que le cubre las orejas y casi los ojos y simplemente espera.
Las horas pasan sin novedad, algunas personas se acercan a preguntar los precios y cuanto tardaría en tener lista la obra e, igual que vienen, se van descontentos con alguno de los dos aspectos. Entonces, una joven envuelta en un jersey gris que le llega casi a las rodillas, en unos pantalones negros ajustados que parecen estar intentando retener todo el calor posible, y en una bufanda roja tejida a mano que le cubre hasta la nariz, adornada con un centenar de pecas; comienza a deambular entre los artistas y decide sentarse frente a una chica de pelo azul que tiene las mangas manchadas de tinta china.
Jean la sigue con la vista por el simple hecho de distraerse, ella se acomoda en el inestable asiento y se echa el pelo para atrás. Mientras la retrata con trazos rápidos y ágiles, la dibujante intenta brindarle algo de conversación, pero la modelo no parece entender el idioma y se limita a asentir distraídamente, desviando la vista. Justo cuando el joven va a volver la cabeza hacia otra parte, en busca de alguien nuevo a quien observar, sus miradas coinciden y algo dentro de él cambia. Observa con asombro los ojos verdes de la forastera, como si fuese la primera vez que viese el color en su vida. Siente la necesidad de aprenderlos y memorizarlos, cada mancha azulada, cada destello meloso, todo. En su cabeza ya la ha pintado mil veces, de mil maneras distintas, a cada cual más bella, y ella, por su parte, posa con la más tierna de las miradas. Tras unos breves segundos, que es lo que tarda ella en volver a mirar a su retratista, se desvanece ese universo creado de la nada. Unos minutos después ella se levanta,  paga lo debido, recoge cuidadosamente el lienzo y se marcha sin mirar atrás.

Desde entonces no hay día en el que él no busque entre la gente esa mirada esmeralda manchada de sal, que no la sueñe, que no la piense. En segundos encontró y perdió a su musa y temía no volverla a encontrar jamás. Cuentan los parisinos que Jean ya no acepta clientes, que se sienta en su sitio de siempre a buscar en su paleta el color que iguale a aquellos ojos verdes.

                                                   

                                                                   
                                                                                                                     Kath.B








sábado, 11 de junio de 2016

Teatro, desde dentro.

¡Buenas y calurosas tardes a todos! Hoy vengo a traeros algo muy muy especial. Ayer, por motivos que no vienen al caso, tuve que ir al teatro donde suelo actuar y me extrañó entrar por la puerta principal y no la del escenario, sentía que las tablas me llamaban, que no tendría que estar en el hall. Y es que una vez que estas bajo los focos, no quieres que se apaguen nunca, es una sensación tan satisfactoria y especial que podría clasificarse de trascendental. Pero fue en ese momento, rodeada de gente que no sentía la necesidad de subir a escena, cuando me dí cuenta de que no es tan común saber lo que es actuar y todo lo que conlleva sacar a delante una obra.
Es por eso por lo que estoy aquí hoy, para compartir todo lo que hay detrás de un estreno. Quisiera hacer una mención especial a todos mis compañeros actores y, por supuesto, a mis dos directores: Ilde Gutierrez y Jose Ramón Prados por enseñarnos y ayudarnos a ser lo mejor que podemos ser.
En primer lugar tenemos la primera lectura del guión que conlleva nervios, muchos, y también una emoción que no cabe en el pecho. Una vez repartidos los papeles empiezas a cogerle cariño al tuyo, a imaginarlo y darle mil vueltas para adaptarte a él y entonces llega lo más emocionante, empezar a montar la obra. Aún texto en mano te vas moviendo por el escenario poquito a poco, siendo más tú que tu personaje, pero a medida que pasan los días y los ensayos os vais pareciendo más y más hasta fundiros en una sola persona que aparece al entrar en escena.
Después, cuando los guiones desaparecen de las manos, empieza la búsqueda de vestuario. Es una parte francamente estresante, porque nada llega a parecerte perfecto, llueven ideas y sugerencias pero por más que busques no encuentras lo idóneo, lo que refleja la imagen mental que te has creado del rol que interpretas.
Poco a poco se va acercando el día del estreno y los nervios van en aumento y llega el ensayo general. Es indescriptible el nudo que se crea en la garganta la primera vez que ves a todo el reparto caracterizado, como quien se adentra en un universo paralelo que se crea encima de las tablas.
Y por fin llega el gran día, una vorágine de sentimientos se arremolinan dentro de ti: por una parte unas ganas tremendas de salir y comerte el escenario, un miedo atroz a equivocarte o quedarte en blanco, una pizca de ansiedad al entrar en la web de venta de entradas y ver las butacas vacías, ganas de llorar (no me preguntéis por qué porque no lo sé), pero sobre todo una felicidad que te impide dejar de sonreír en todo el día.
Llegas al teatro, ensayas una y mil veces esa escena que se te atranca, la frase que nunca consigues decir correctamente, el movimiento que olvidas hacer y, una vez que se acerca la hora, bajas a los camerinos, te cambias, te peinas, te maquillas, rodeada de todos los que han hecho que sea posible estar allí. Pero hay un momento que es esencial para mí antes de salir a actuar: ponerme delante del espejo mirándome a los ojos y decirme que estoy orgullosa, que pase lo que pase sé que he trabajado y que todo va a salir bien.
Otro de mis momentos favoritos es cuando te reúnes con todos tus compañeros en un círculo, os miráis a los ojos, temblando de emoción, ponéis las manos en el centro, unas sobre otras y rompéis el silencio con una simple y bella palabra: ¡MIERDA!

 Después sucede lo que cualquiera que haya ido alguna vez al teatro ha visto: la obra en sí. Pero incluso en esos momentos hay mucho más, quien no está en escena está en las patas por si hay que apuntar, hay quien se está cambiando, quien repasa texto... Es cierto que cuando estrenas una obra esta parece durar apenas minutos, aunque quizá sean horas, pero quedan recuerdos tan bellos y memorables como estos:
Luces de Bohemia ( Café Colón)
Luces de Bohemia
                                        Entre bobos anda el juego.

Un vez finalizada la obra un subidón de adrenalina recorre el cuerpo de los actores, que se sienten mejor que nunca, salen a saludar con la mayor sonrisa y satisfacción mientras los aplausos resuenan en sus oídos y se miran unos a otros diciéndose: "¡Lo hemos conseguido!" sin siquiera necesidad de abrir la boca. Tras esto toca cambiarse y bajar a saludar personalmente a familiares y amigos, sin perder de vista al resto de componentes del elenco, con quien intercambiar abrazos y risas fugaces.

Con esto concluye lo que sería una obra de teatro, más allá de que vuelva a representarse posteriormente, pero me siento en el deber de mostrar algunas fotografías que demuestran el mayor valor y hazaña del teatro: la de unir personas y crear familias. Con esto también quiero dar las gracias a todos con los que he compartido nervios, ensayos y risas a lo largo de este año, sois muy grandes y significáis muchísimo para mí.
Grupo de teatro juvenil (y de adultos) de Armilla. Creo que va a haber poca gente a la que voy a echar tantísimo de menos, muchas gracias.

 Mis iluminados, todos y cada uno de los participantes de Luces de Bohemia. Un olé por vosotros, ¡cráneos privilegiados!


Para finalizar querría hacer una pequeña reflexión acerca de este arte. En Luces de Bohemia, don Latino comenta despectivamente: "Hay mucho de teatro" y es que ¿Qué es el mundo sino un gran escenario, qué son las personas sino personajes y qué es la vida sino una tragicomedia donde sólo al final cae el telón?




miércoles, 25 de mayo de 2016

El pobrecito embustero.

¡Hola a todos! Ya estoy de vuelta. Lo primero, disculparme por la ausencia de publicaciones en estos últimos meses, pero han supuesto la recta final a un curso determinante en mi vida.
Por otra parte con esta entrada estreno el apartado "Teatro" del blog, que ya iba siendo hora, así que vamos a ello.
He de puntualizar que la reseña es más emocional que crítica, pues esta no es una obra cualquiera. El caso es que yo atendí al estreno allá por noviembre, pero recientemente ha vuelto a representarse y me han pedido que la comente. Como prólogo y aclaratorio de todo lo posterior, ni yo ni ninguno de mis conocidos atendió al teatro por amor al arte, sino por curiosidad y esperando ver a alguien muy concreto.
La obra, de la que os dejo un link abajo para que podáis disfrutarla, es una comedia costumbrista ambientada en un pequeño pueblo español. A este llega un joven de las américas, a quien todos quieren agradar, este es el sobrino de Magdalena y Rosalía, hermanas de Victoria, a quien la mayor profesa una gran envidia, pues siempre fue la preferida. Esta se casó con un buen hombre y se mudó a Estados Unidos, mientras que Rosalía se casó con un profesor de Historia de instituto, a quien describe como un chiflado, raro y maniático de quien se ríe todo el pueblo: Lorenzo. Este, está tan falto de cariño y desesperado que finge tener una enfermedad mortal para que la gente se apene y apiade de él. Como consecuencia, el pueblo entero se vuelca con él, le dedican innumerables festejos y todo el mundo lamenta su pérdida como si fuese a morir el hombre más ilustre del país. En contraposición encontramos a dos personajes que, realmente lamentan la inexorable muerte del profesor: Pedrín, el sobrino de este que visita por primera vez España, y una de las alumnas de Lorenzo que está enamorada de él en secreto.
La obra en su conjunto es una sucesión de momentos desternillantes que mantienen al público entretenido y embelesado, pero también esconde temática bastante seria tras situaciones absurdas, como es la envida en la familia, la falsedad y el vender que se tiene una vida perfecta, aunque sea obvio que no es así, pues es imposible. Pero, personalmente, lo que me llama la atención es el grado de desesperación que ha de tener alguien como Lorenzo para inventar y crear una realidad tan descabellada y trágica que invite a la compasión y a la ternura. El público empatiza con el protagonista desde el primer momento y no llega a culparle de su mentira puesto que es tan entristecedora la respuesta que recibe alguien que es, visiblemente, bueno, que casi llega a justificar el engaño. Tras ver la obra me llevé dos sensaciones muy distintas: La primera la de haber reído como no lo había hecho en mucho tiempo: a caracajada limpia y con las lágrimas saltadas; la segunda es la de darse cuenta de lo poco que cuesta dar cariño y lo mucho que puede afectar este a una persona.
Aunque el trabajo de todo el elenco es enorme y queda patente sobre el escenario, hay una persona que marca la diferencia y lo hace tan especial: Juan Prieto. Este señor encarna a Lorenzo y os pido que comencéis a ver el video de youtube que os dejo abajo para verlo en acción porque por mucho que describiese su trabajo, no le haría justicia. El cariño la simpatía y la inocencia que imprime en el personaje hacen de este alguien entrañable y a quien los espectadores no pueden hacer más que adorar y reirse con él hasta la saciedad. Me estoy centrando en este hombre, no solo por la calidad de su intepretación, sino porque, al igual que Lorenzo, él es profesor de Historia en un instituto y a su última representación acudieron bastantes de sus alumnos, a quienes dedicó, saltándose el guión, guiños que dibujaron una sonrisa en sus caras. Aunque dejase claro que no puede con los alumnos de Bachiller, que esa nos dolió; la impresión del alumnado en general fue la de ver a la persona más allá del profesor que te recibe los lunes a las ocho de la mañana. Romper esa barrera entre lo formal y escolar para pasar a algo mucho más personal, como es el teatro, es una de las hazañas de este profesor, al que voy a aprovechar para dar las gracias en nombre de todos por la compresión, por la preocupación por nosotros por habernos mirado de frente desde el minuto uno y por habernos brindado ese cariño que, al igual que a Lorenzo, tanta falta nos hacía. De este modo nos despedimos, querríamos decir tanto, pero prefiero resumirlo en una simple frase: Muchas gracias profe.
Aquí os dejo tanto el enlace para quien quiera disfrutar de la obra, como algunas fotos de esta última representación.
https://www.youtube.com/watch?v=EI_oplrc9Zc